José Sarmiento, una vida dedicada a la mecánica

José Ricardo Sarmiento es uno de esos hombres apasionados por su profesión, que se ha dedicado a reparar bombas de inyección de vehículos automotores desde hace más de 52 años dentro del sector del transporte en la provincia de Holguín.

Antes de adentrarse en este oficio, José transitó por diferentes cursos en el Instituto Tecnológico de Holguín General Calixto García Íñiguez de aquel entonces, entre ellos, la carpintería, pero ninguno lograba cautivarlo.

Luego de probar varias opciones, se inscribió en un grupo de mecánica y, sin esperárselo, con cada clase incrementaba su vocación por esta labor, a la cual le ha dedicado la mayor parte de su vida.

Tras culminar la etapa de formación, se incorporó en 1969 a la planta de reparación francesa Belier, ubicada en el Reparto Ciudad Jardín en la capital holguinera y actualmente bajo el nombre de Empresa Integral de Servicios Automotores.

Allí empezó a adentrarse en el oficio, específicamente, en el apartado dedicado a las bombas de inyección, pieza considerada por él como el corazón del motor diésel, ya que se dedica a elevar la presión del combustible, para adecuar el ritmo de trabajo de los inyectores y así dosificar la cantidad de este producto inflamable que se distribuye por este sistema de funcionamiento del vehículo.

Luego de 13 años en la planta Belier, por se le presentó la oportunidad de trasladarse al Taller de Ómnibus Holguín, donde se mantiene hasta la actualidad en la misma línea de trabajo.

En este nuevo centro laboral, José amplío sus conocimientos sobre los diferentes medios de transportación, debido a que no le presta servicio exclusivo a los ómnibus de este sector, sino también a los carros de otras empresas estatales y privadas.

De esta forma ha aprendido a reparar el mecanismo de los diversos vehículos empleados en la rama de la agricultura como tractores y camiones, además, responde a las necesidades del sector cuentapropista, donde acuden, por lo general, los dedicados a la movilidad de cargas.

Ricardo Sarmiento ha reparado durante sus cinco décadas de experiencia, piezas de diferentes modelos y marcas como Belier, Roman, Pegaso, Ion, Enzo, Fiat, Diana y Yutong, de las cuales, esta última le resultó la de mayor complejidad al inicio, debido a la poca familiarización con el diseño y la estructura de esa parte del motor de este tipo de ómnibus.

Innovar durante el proceso de rehabilitación del sistema de una bomba resulta complicado, debido a que se trata de una pieza de extremada precisión, donde solo se pueden sustituir en ella, pequeños elementos como muelles y arandelas, precisó.

A pesar de no poderse recuperar la mayoría de las piezas, apuntó, existen otras variantes estudiadas bajo el propósito de alargar su vida útil, como una efectiva estrategia ideada hace varios años para evitar el sobreconsumo de este medio, a partir del establecimiento de una señal en la pizarra del vehículo que funciona como guía en el control del sistema de alimentación de combustible.

La aplicación de esta iniciativa es opcional, señaló, pero su incumplimiento, en un periodo a corto o largo plazo, provoca anomalías en el trabajo de este mecanismo.

En el apartado de las bombas de inyección, José constituye uno de los profesionales más reconocidos y buscados en Holguín, por las habilidades y conocimientos adquiridos en sus cinco décadas de experiencia.

Durante los últimos años, añadió, han asignado estudiantes de la enseñanza técnico medio y de la Universidad de Holguín al taller para orientarlos sobre el oficio, pero pocos han decidido seguir esta línea de trabajo, debido en gran medida a su complejidad y la cantidad de tiempo que requiere dentro de un laboratorio.

En su caso, José Ricardo Sarmiento nunca se hubiese imaginado en otra profesión donde se sintiera tan cautivado, y, a pesar de sus 75 años de edad, la palabra jubilación no existe en su diccionario.

Escrito por Thalia Ruiz Desdín, ACN