Conducir bajo la lluvia

Junio es el segundo mes del período lluvioso en Cuba y es como promedio el más lluvioso del año en el país. Una parte considerable de los acumulados de precipitación se produce asociada a eventos lluviosos de varios días de duración, los que ocurren principalmente en las primeras dos decenas del mes. Las precipitaciones dependen de la influencia de los sistemas migratorios de la zona tropical, tales como las ondas y las bajas tropicales, y de su importante interacción con sistemas de latitudes medias.

En nuestro país ya son varios los eventos meteorológicos presenciados en lo que va del 2021, propios de las condiciones meteorológicas previstas para esta etapa, por lo que con respecto a la conducción de vehículo en estos días de frecuentes lluvias, les compartimos las siguientes recomendaciones:

Es importante recordar que la lluvia es más peligrosa al inicio, cuando la carretera aún no está muy mojada. La mezcla de grasa y polvo con las primeras gotas de lluvia convierten el asfalto en una superficie resbaladiza y poco adherente, muy peligrosa. En este momento, el conductor debe poner en práctica sus habilidades para conducir seguro bajo la lluvia.

  1. Aumentar la distancia de seguridad con el resto de vehículos.
    Sobre una carretera mojada, el coche necesita más distancia para detenerse sin peligro. Cuando llueve, lo aconsejable, es doblar la distancia de seguridad.
  2. Reducción de la velocidad.
    La lluvia empeora notablemente la visibilidad y las condiciones de la vía por lo que se hace imprescindible que el conductor disminuya su velocidad.
  3. Evitar frenar.
    Con la lluvia las carreteras se vuelven resbaladizas, los conductores deben evitar frenar, lo más seguro es reducir la velocidad de forma paulatina hasta que el vehículo quede parado en su totalidad.
  4. Reaccionar con seguridad ante el efecto Aquaplaning.
    El conocido aquaplaning se produce al atravesar un charco o balsa de agua. El neumático no es capaz de evacuarla, perdiendo su contacto con la carretera con la consecuente pérdida de control del conductor sobre el vehículo. Reducir la velocidad, nunca frenar y sujetar con firmeza el volante son las claves para superar el efecto aquaplaning.
  5. Conducción tranquila y suave.
    La brusquedad y los nervios al volante son muy peligrosos en una carretera mojada. Lo mejor es evitar cambios bruscos de dirección y de velocidad, además de frenazos.
  6. Mantener los cristales limpios y sin vaho.
    Los cristales del coche se enturbian con las gotas de lluvia y se vuelven casi opacos al empañarse. Es fundamental utilizar la velocidad apropiada del limpiaparabrisas para evitar el vaho y desempañar los cristales.
  7. Activar las luces de cruce o cortas.
    Con lluvia es imprescindible conducir con las luces de cruce o cortas siempre encendidas tanto para ver como para ser visto por el resto de vehículos.
  8. Evitar rodar sobre líneas o marcas blancas de la carretera.
    Con la humedad, el vehículo pierde adherencia al circular sobre la pintura blanca que se utiliza para delimitar las carreteras o marcar los pasos de peatones.
  9. Seguir la huella del coche precedente.
    Los neumáticos a su paso secan la carretera. Si el conductor sigue al coche que le precede, se asegura conducir por la zona más seca de la calzada.
  10. Mantener neumáticos, frenos y amortiguadores en perfecto estado.
    Estos tres elementos del coche permiten afrontar la conducción bajo la lluvia de una manera mucho más fiable y segura. 

El sentido común unido a estos 10 consejos para conducir seguros con lluvia, ayudarán al conductor a evitar accidentes.